
- La cobranza en México ya no compite por recuperar saldos, sino por recuperar confianza: más de 40 millones de tarjetas en circulación y una morosidad estable del 3.3% obligan a profesionalizar cada interacción con transparencia y ética.
- Alan Ramírez, presidente de la APCOB afirmó que la regulación no frena, ordena: cobrar con empatía y tecnología responsable es hoy una ventaja competitiva para consolidar a la cobranza como pilar de estabilidad financiera.
- La inteligencia artificial, la ciberseguridad y la interoperabilidad dejaron de ser promesas y se convirtieron en infraestructura crítica de la industria: reducen costos, elevan la recuperación y fortalecen la resiliencia del sistema.
- Voces como la de Leo Zukerman y Alejandro Kasuga marcaron dos de los momentos clave de CONVECOB 2025, dejando clara la importancia del liderazgo en la cobranza para un crecimiento económico sostenido.
La cobranza en México atraviesa una transformación profunda. No es una crisis, es un cambio de era impulsado por tres fuerzas: más usuarios financieros, mayor uso de canales digitales y un marco regulatorio que exige transparencia, ética y protección al consumidor.
Hoy circulan más de 40 millones de tarjetas de crédito, cerca del 40% de las transacciones se realizan a crédito y la morosidad del sistema se mantiene estable en alrededor del 3.3%, de acuerdo con Óscar Rosado, presidente de la CONDUSEF. El desafío ya no es solo recuperar cartera, sino fortalecer la confianza en cada interacción.

En este escenario, Alan Ramírez, presidente de la Asociación de Profesionales en Cobranza y Servicios Jurídicos (APCOB), precisó que la industria tiene una oportunidad histórica de consolidar la cobranza como un mecanismo de estabilidad financiera. “La regulación no viene a frenar; viene a ordenar y fortalecer. Cobrar con profesionalismo, empatía y respeto es una ventaja competitiva”, afirmó al inaugurar la Convención Nacional de Cobranza (Convecob) 2025 en la Ciudad de México.

Durante la conferencia magistral Cobranza y estabilidad económica: el rol olvidado del crédito bien gestionado, Leo Zuckermann recordó que el país enfrenta un periodo prolongado de bajo crecimiento, con una caída de 8.86% en la inversión fija bruta desde 2023, pero subrayó que la cobranza sigue siendo un factor de estabilidad al mantener la liquidez del sistema financiero.

Voces, datos y ejes de transformación
La jornada, conducida por Vicky Barrera, reunió a despachos de cobranza, banca, fintech, áreas legales, especialistas en riesgo, reguladores y empresas tecnológicas. Desde el inicio, el mensaje fue claro: profesionalizar la cobranza requiere visión estratégica, interoperabilidad, ética y tecnología con criterio humano.
Uno de los momentos centrales fue el panel: Inteligencia artificial aplicada a la gestión de cartera y recuperación crediticia, con la participación de Felipe Ojeda, Sergio Contreras, Irasema Sánchez y Jorge Goñi, quienes coincidieron en que la IA puede reducir costos hasta 40%, elevar la adopción de recomendaciones en 25–30% y mejorar la recuperación entre 10 y 25%, siempre que exista supervisión humana.
Otro bloque relevante fue la conferencia de Carlos Bravo, quien alertó que México registra más de 40 mil millones de intentos de ciberataque por semestre. Su mensaje marcó la agenda: la ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico y se convirtió en una columna central del negocio. La resiliencia —la capacidad de adaptarse, responder y recuperarse— es hoy un diferenciador competitivo para los actores del ecosistema.
En tanto, expertos en banca, fintech y despachos de cobranza como Sebastián De Lara, Eugenio Fonseca, Marco Ballesteros y Francisco Barrera afirmaron que la complementariedad entre los actores será determinante para expandir la inclusión financiera sin comprometer la estabilidad del sistema. Interoperabilidad, protección de datos y confianza del usuario fueron los tres puntos de consenso.
Durante el Panel Retos y Oportunidades de la Cobranza en Iberoamérica, Ramiro Estrella (Ecuador), Gloria Urueña (Colombia), Carlos Ruiz (España) y Hugo Tuesta (Perú) destacaron que la región enfrenta retos compartidos —regulación, digitalización y protección al usuario— que exigen una colaboración transfronteriza. Coincidieron en que la estandarización de buenas prácticas y el intercambio de inteligencia operativa permitirán elevar la competitividad y consolidar una industria más transparente y centrada en las personas.
En su participación, Rodrigo Rueda subrayó que la profesionalización y la visión estratégica serán factores decisivos para que la cobranza evolucione hacia modelos más éticos, eficientes y sostenibles. Señaló que la industria atraviesa un punto de inflexión donde la tecnología, los datos y la capacitación continua deben converger para fortalecer la confianza en todo el ecosistema de crédito.
Finalmente, en su conferencia magistral, Alejandro Kasuga enfatizó que la mejora continua no solo es un proceso operativo, sino una filosofía organizacional. Afirmó que la cultura interna será el principal motor para implementar innovación real, impulsar equipos más preparados y transformar la experiencia del usuario en cada punto de contacto. Su mensaje dejó una reflexión común: la excelencia es resultado de hábitos, no de eventos aislados.
Trabajando por un nuevo estándar
El intenso día cerró con una reflexión compartida: el futuro de la cobranza depende de su capacidad para profesionalizar procesos, adoptar tecnología con ética y construir relaciones basadas en confianza. Y Alan Ramírez lo sintetizó así: la cobranza responsable no solo estabiliza a las instituciones, también aporta certidumbre a millones de personas. El sector está listo para elevar los estándares y acompañar la evolución de una industria que hoy es pieza clave para la salud financiera del país.
Finalmente, para que el evento fuera posible se contó con el apoyo de patrocinadores como Pentafon, Voices, Contacta, Coperva, INBTEL Comunicaciones, Maximus, Beyra, InteliBPO, Jabra GN, Japifon, Círculo Laboral, Directo, EAD Recuperación Especializada, OkTicket y TP.